EL PIBITO EN MONACO

Javier Saviola llegó a Mónaco el 31 de agosto, el día en que se cerraba el mercado de fichajes en España. Ese mismo día fue presentado y se enfundó por primera vez la camiseta monegasca. Conoció a sus nuevos compañeros y pisó el Estadio Louis II, de mucho menos aforo que en los que había jugado hasta entonces. Y es que pese a ser un equipo con nombre en Europa, la pequeña ciudad que lo alberga hace que la media de afluencia no supere los 10.000 aficionados.

Pese a que la liga ya había empezado, Saviola tuvo unos días más de descanso, y es que apenas había descansado en verano. Pero en su primer partidillo de entrenamiento marcó la friolera de seis goles.

Su debut se produjo en la 5ª jornada del campeonato francés. Salió como titular frente al Estrasburgo, y colaboró con un gol en el 3-1 favorable. Empezaban bien las cosas, aunque le costó unas semanas más adaptarse al equipo y (nunca del todo) al duro juego del campeonato galo:  "es muy físico", dijo. Quizá los meses desde octubre a febrero fueron los de mayor rendimiento del Pibito en Mónaco. Marcó goles muy importantes para superar la liguilla de Champions (en total hizo 4), alguno de ellos impresionante, aunque en la Liga fue algo más discreto.

Tuvo otros encuentros destacables, y se alió muy bien con el delantero uruguayo Chevantón. Pero quién sabe si el bajón físico fue provocado por la falta de pretemporada o por la desmotivación que suponía un equipo triste y sin el apoyo del público (el mismo Saviola fue silbado en alguna ocasión). La cuestión es que marcó 8 goles en Liga, y 5 más en la Copa de Francia. No fue su mejor año.

Ya a finales de mayo, fue la selección quien lo citó. Primero para enfrentarse a Brasil, por las Eliminatorias sudamericanas, y después para disputar la Copa Confederaciones de Alemania. En el primer caso, el resultado fue excelente, 3-1 a favor de la albiceleste y con Saviola brillando. El torneo, sin embargo, le debió dejar un regusto amargo. Pese a tener la confianza del nuevo seleccionador, José Pekerman, las cosas no le salieron de le mejor manera, ya que aunque marcó un gol y provocó otros tantos, en las semifinales frente a México fue expulsado, dejándole sin la final. Brasil pasó por encima del combinado argentino, vengándose del último partido y quedándose con el título.


* La información de esta biografía proviene del primer libro de Saviola, "Un petit gegant".